El derecho sucesorio en Galicia presenta particularidades que lo distinguen del régimen común español, basadas en su legislación civil propia. La Ley de Derecho Civil de Galicia (LDCG) regula figuras tradicionales como la mejora de labrar y poseer, la apartación y los pactos de mejora, otorgando gran flexibilidad en la planificación sucesoria. La reforma de 2021 ha introducido novedades significativas que merecen ser analizadas en detalle.
La mejora de labrar y poseer
Una de las instituciones más singulares del derecho civil gallego es la mejora de labrar y poseer. Este mecanismo permite al causante mejorar a un descendiente concreto, generalmente con el fin de asegurar la explotación y conservación de una finca familiar. A diferencia de la mejora común en el derecho civil español, esta figura está orientada a la continuidad de la explotación agrícola o ganadera, permitiendo que el patrimonio familiar permanezca en manos de quien realmente lo trabaja.
Apartación como modo de exclusión
La apartación es otra figura destacada en el derecho sucesorio gallego, que permite al testador excluir a un heredero forzoso de su legítima mediante la entrega en vida de bienes equivalentes a su parte legítima. Este mecanismo es particularmente útil para prevenir futuros conflictos familiares, al garantizar que el heredero excluido reciba su parte mientras el testador aún vive, asegurando así un reparto más equitativo y pacífico del patrimonio.
Pactos de mejora
Los pactos de mejora son contratos sucesorios que permiten al causante establecer disposiciones sobre la herencia en vida, otorgando bienes concretos a los descendientes. Esta figura ofrece una flexibilidad excepcional en la planificación sucesoria, permitiendo adaptaciones a las circunstancias familiares y económicas de cada momento. La reforma de 2021 ha ampliado las posibilidades de estos pactos, facilitando un uso más dinámico y acorde a las necesidades contemporáneas.
Usufructo universal del cónyuge
El usufructo universal del cónyuge es un derecho que permite al cónyuge sobreviviente disfrutar de todos los bienes del fallecido durante su vida. Esta disposición busca proteger al cónyuge viudo, garantizando su bienestar económico y estabilidad. La LDCG permite a los gallegos optar por esta figura, la cual puede ser establecida en el testamento o mediante pactos sucesorios, asegurando así una protección integral del cónyuge durante su vida.
- Mejora de labrar y poseer para asegurar la continuidad familiar.
- Apartación como herramienta de exclusión pacífica.
- Pactos de mejora para una planificación sucesoria flexible.
- Usufructo universal del cónyuge para protección económica.