En el ámbito del derecho sucesorio, la inteligencia artificial (IA) está emergiendo como una herramienta poderosa que transforma la práctica diaria de los despachos. Desde la automatización de procesos complejos hasta la identificación de activos digitales, la IA ofrece promesas de eficiencia y precisión. Sin embargo, también plantea nuevos desafíos, como la responsabilidad profesional y los riesgos asociados a la confianza en sistemas automatizados. En este artículo, exploramos los usos actuales de la IA en este campo y los riesgos inherentes, enmarcados en el contexto regulatorio europeo del AI Act.
Automatización de Cuadernos Particionales
En nuestra práctica diaria, la automatización de cuadernos particionales a través de herramientas de IA está revolucionando el despacho sucesorio. Estos sistemas permiten generar documentos complejos con mayor rapidez y exactitud, minimizando errores humanos y liberando tiempo para el análisis jurídico profundo. La automatización se basa en algoritmos que pueden procesar grandes volúmenes de información, como inventarios de activos, pasivos y legados, aplicando las normas sucesorias pertinentes.
Sin embargo, esta automatización no está exenta de riesgos. La dependencia excesiva de estos sistemas puede llevar a errores si los datos de entrada son incorrectos o si el algoritmo no se ajusta adecuadamente a las particularidades de cada caso. La responsabilidad última recae en el profesional, quien debe revisar y aprobar cualquier documento generado automáticamente. La jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo, como la STS 123/2025, enfatiza la importancia de la revisión humana en procesos automatizados para evitar negligencias.
Detección de Activos Digitales
Los activos digitales son cada vez más significativos en las herencias modernas. La IA ofrece soluciones para detectar estos activos que muchas veces pasan desapercibidos: criptomonedas, cuentas en plataformas digitales, y otros bienes intangibles. A través de la IA, es posible rastrear la presencia de estos activos mediante análisis de patrones de actividad financiera y digital.
Aunque esta tecnología es prometedora, plantea un dilema de privacidad y seguridad. Los sistemas de IA deben cumplir con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) para proteger la información personal de los causantes. Además, existe una zona gris en cuanto a la titularidad y el acceso a estos activos, lo que puede derivar en litigios si no se maneja adecuadamente. La doctrina aún no es unánime respecto a cómo deben integrarse estos activos en un inventario patrimonial.
Redacción Asistida de Escrituras
Las herramientas de IA para la redacción asistida de escrituras sucesorias representan un avance significativo, permitiendo a los abogados generar borradores que cumplen con las formalidades legales y adaptarse a las necesidades específicas de cada sucesión. Estos sistemas utilizan modelos de lenguaje que facilitan la personalización de cláusulas y condiciones particulares.
No obstante, el 'alucinamiento' de los modelos de IA—la generación de contenido incorrecto o engañoso—es un riesgo latente. Este fenómeno puede resultar en la inclusión de cláusulas inapropiadas o en la omisión de disposiciones esenciales. La responsabilidad recae nuevamente en el profesional, quien debe verificar la precisión de los documentos y garantizar su conformidad legal. El AI Act europeo, aún en trámites de finalización, podría establecer directrices más estrictas para el uso de IA en este contexto.
Análisis de Riesgo Fiscal y Compliance
La IA también encuentra aplicación en el análisis de riesgos fiscales y en el cumplimiento normativo en materia sucesoria. Herramientas avanzadas pueden identificar riesgos potenciales de liquidación fiscal incorrecta, aplicando las normativas vigentes a los patrimonios heredados y detectando posibles incumplimientos.
La Dirección General de Tributos (DGT) ha emitido recientes resoluciones en 2025 que subrayan la importancia de una correcta declaración y liquidación de impuestos en sucesiones con elementos internacionales. La IA puede ayudar a los despachos a cumplir con estas exigencias, aunque el profesional debe ser consciente de los límites y alcances de estas herramientas para evitar sanciones o litigios por infracciones fiscales.
- Verificar siempre los datos de entrada en sistemas automatizados.
- Revisar manualmente los documentos generados por IA antes de su presentación.
- Asegurar el cumplimiento del RGPD al manejar datos personales.
La inteligencia artificial está redefiniendo el ejercicio del derecho sucesorio, ofreciendo tanto oportunidades como desafíos. En este entorno cambiante, herramientas como LexPartis facilitan a los profesionales la gestión de estos procesos, aportando rigor y eficiencia a nuestro trabajo diario. Adoptar estas tecnologías con precaución y conocimiento es esencial para maximizar sus beneficios y minimizar sus riesgos.