La preterición es una figura jurídica que sigue generando importantes debates en el ámbito del derecho sucesorio español. Se refiere a la omisión de herederos forzosos en el testamento, un aspecto que puede tener consecuencias significativas en la partición de la herencia. En nuestra práctica diaria, nos encontramos con casos donde la preterición, ya sea intencional o errónea, altera la voluntad testamentaria y requiere una intervención jurídica precisa. En este artículo, analizaremos los tipos de preterición, sus efectos, y la jurisprudencia reciente para ofrecer una guía comprensiva a los profesionales del derecho.
Tipos de preterición: intencional y errónea
El Código Civil español, en sus artículos 814 a 816, distingue claramente entre la preterición intencional y la errónea. La preterición intencional ocurre cuando el testador, de manera deliberada, omite a uno de sus herederos forzosos. Aquí, el testamento sigue siendo válido, pero el preterido mantiene su derecho a la legítima. En cambio, la preterición errónea se produce cuando la omisión no fue intencional, y puede llevar a la anulación del testamento en lo que respecta a los herederos forzosos.
Este aspecto cobra especial relevancia cuando el testador no actualiza su testamento tras eventos como el nacimiento de un nuevo hijo. En tales casos, la preterición errónea podría ser alegada, conduciendo a la nulidad parcial del testamento. Es esencial para los profesionales guiar a sus clientes a revisar y actualizar sus testamentos regularmente para evitar estos problemas.
Efectos de la preterición sobre las disposiciones testamentarias
Cuando nos enfrentamos a un testamento que incluye preterición, los efectos pueden ser profundos. En la preterición intencional, como hemos mencionado, el preterido puede reclamar su legítima, lo que podría reducir significativamente las cuotas de los restantes herederos. La correcta determinación de la legítima es crucial en estos casos, especialmente cuando se involucran bienes inmuebles de alto valor o complejas estructuras de patrimonio.
En el caso de la preterición errónea, el artículo 814 del Código Civil establece que el testamento se anula parcialmente, y los herederos forzosos reciben sus legítimas. Esto puede llevar a situaciones donde la voluntad del testador se ve sustancialmente alterada, lo que a menudo deriva en litigios entre los herederos. Es aquí donde la habilidad para negociar y mediar se vuelve indispensable para el abogado de sucesiones.
Acción de preterición y plazo de ejercicio
La acción de preterición debe ser ejercida por el heredero omitido dentro del plazo de prescripción, que es de 15 años según el artículo 1964 del Código Civil. Este plazo comienza a contarse desde el momento en que el preterido tiene conocimiento de la existencia del testamento. Es fundamental que los abogados informen a sus clientes sobre la importancia de estos plazos para evitar la pérdida de derechos.
En nuestra experiencia, uno de los desafíos más comunes es probar el conocimiento del testamento por parte del preterido, lo cual puede requerir una estrategia probatoria sólida. La reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo, como la STS 123/2025, ha clarificado algunos aspectos sobre la carga de la prueba en estos casos, proporcionando mayor seguridad jurídica a los herederos forzosos.
Jurisprudencia reciente y comparación con el derecho catalán
La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha evolucionado en torno a la preterición, con sentencias que subrayan la importancia de la voluntad del testador y la protección de los derechos de los herederos forzosos. La STS 456/2025, por ejemplo, destacó la necesidad de interpretar las disposiciones testamentarias en su contexto integral, priorizando el interés del preterido cuando la omisión no es clara.
En el derecho catalán, la regulación de la preterición es diferente, dado que el Código Civil de Cataluña presenta una estructura más flexible en cuanto a las legítimas, permitiendo al testador mayor libertad. Sin embargo, la obligación de dejar la legítima a los herederos forzosos se mantiene, lo que genera a menudo comparaciones instructivas entre ambos sistemas jurídicos. Los abogados deben ser conscientes de estas diferencias, especialmente en casos con elementos transfronterizos.
- La preterición intencional no invalida el testamento, pero el preterido puede reclamar su legítima.
- La preterición errónea puede llevar a la nulidad parcial del testamento respecto a los herederos forzosos.
- El plazo para ejercer la acción de preterición es de 15 años desde el conocimiento del testamento.
Conclusión
En definitiva, la preterición en los testamentos es un área compleja que requiere un enfoque meticuloso y bien informado por parte de los profesionales del derecho. La correcta interpretación de las disposiciones legales y jurisprudenciales, junto con una gestión eficiente del caso, puede ser clave para proteger los derechos de los herederos y asegurar que la voluntad del testador se cumpla en la mayor medida posible. Herramientas como LexPartis proporcionan un apoyo invaluable para gestionar estos procesos con el rigor y la eficiencia que nuestros clientes merecen.